¿QUE LE PASO AL PRINCIPE AZUL CON QUIEN ME CASE?

Desde los primeros meses de vida, al niño se le van enseñando toda una serie de cosas respecto de lo que debe hacer, ver, tocar oír, pensar, creer. Todas estas instrucciones sobre su vida (cómo se desarrollará y cómo terminará) se programan en él como una computadora. Todos los niños reciben mensajes acerca de sí mismo y de los demás. Sin embargo cada niño tiene experiencias únicas: algunas son agradables o trágicas, algunas son protectoras o brutales, algunas son cariñosas o de rechazo.
Su libertad está en elegir ciertas instrucciones en vez de otras, o bien hacer exactamente lo contrario de lo que ordenan. En todo caso, alrededor de los 6 - 8 años, el niño se identifica con un guión teatral, es decir, un argumento de vida dictado por sus padres.
Este argumento contiene todos los elementos de una drama de teatro, progresa a través de varias escenas y actos. Desde luego, hay un final, incluso los actores llevan disfraces apropiados de acuerdo al personaje y diseñados para intrigar a la audiencia
Al niño le gustan los mitos y los cuentos de hadas, y de entre ellos, el niño planifica su vida siguiendo la trama de una historia que le gusta. La programación está hecha por gigantes, ogros, brujas, hadas, animales malos o buenos. En la vida real, estas partes son actuadas la mayoría por los propios padres. Al crecer, sigue recordando los cuentos que mama le leía cuando era más pequeño, o con las historias fantásticas que ahora lee solo o ve a través de la televisión.
Esto le da todo un nuevo surtido de personajes para representar sus papeles en su imaginación. Para el análisis transaccional, a los triunfadores los llamamos "Príncipes" o "Princesas", y a los fracasados "ranas". El objetivo es convertir a las ranas en Príncipes o Princesas.
El Príncipe es un personaje recurrente en los cuentos y no siempre lleva la mejor parte. Cada cuento es una historia compleja, donde el guión es un personaje que se entrecruza y es complementario al de otro, como en la vida real. Los cuentos de hadas son contados por padres bien intencionados, y el final feliz es una intrusión de un estado del Yo Padre, bondadoso, pero mendaz; los cuentos que inventan los niños son más realistas y no necesariamente tienen un final feliz; de hecho, son notablemente horripilantes y sangrientos.
En esta conferencia analizaremos a detalle personajes de cuentos clásicos y cuál era su versión original ya que en realidad eran historias que no estaban dirigidas a un público infantil, como Blanca Nieves (Lisa), Caperucita Roja (Fecunda Ratis), la Bella Durmiente (Talía), Cenicienta (Zezolla), así como de la mitología y la televisión y su repercusión en las niñas principalmente que se forman la fantasía de encontrar al Príncipe Azul, el cual con el paso del tiempo se convirtió en.... ¿en qué se convirtió?
Los instrumentos del AT
Análisis Transaccional - Página de Miguel Reyes